Curso de Jo-Do en Madrid

Este año hemos podido celebrar el tradicional curso de invierno de SMR Jo-Do en Madrid organizado por Seiryukai España con Vicente Borondo sensei (Menkyo Kaiden).

El dojo ha estado repleto de practicantes de Madrid, Valencia, Catalunya y Portugal durante las dos jornadas de este evento. El sábado estuvo enfocado al trabajo del «Jo» con ejercicios específicos extraídos del kata con un enfoque más práctico, al kihon y a las dos primeras series de la escuela. El domingo se trabajaron las armas paralelas: kenjutsu, jutte y kusarigama (estas últimas reservadas para los más avanzados) y también al trabajo de kata de «Jo», profundizando en los nuevos katas aprendidos durante el curso y al trabajo de las series más avanzadas para los sempais del grupo.

En esta ocasión, tres miembros de RANAI DOJO nos hemos trasladado para participar del curso y compartir buenos momentos con los amigos jodokas. Además, se han realizado exámenes con resultados excelentes para los participantes.

Artículo: Reflexiones sobre Kata – 2ª parte

Por Vicente Borondo, Shinto Muso-ryu Menkyo-kaiden

En primer lugar, me gustaría aclarar que este artículo (y especialmente esta segunda parte) se basa en mi entendimiento y reflexiones sobre Shinto Muso Ryu. Mis puntos de vista emanan de un Riai (lógica detrás de una acción) específico tal como me fue transmitido principalmente por el difunto Nishioka Tsuneo sensei (del cual tuve el honor de ser estudiante directo durante los últimos quince años de su vida).

Lo que sigue debe ser considerado sólo una revisión superficial de las series de kata más tradicionales dentro del sistema, aquellas creadas antes de 1868 y que por lo tanto tienen la consideración de koryu1

Kata en Shinto Muso Ryu Jo

De acuerdo con nuestra tradición, el fundador Muso Gonnosuke pasó varios años errando alrededor del país aprendiendo y batiéndose en duelo tras haber logrado la maestría en la escuela Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu y el Ichi no tachi de la tradición Kashima. En un momento dado parece que luchó en duelo con un guerrero llamado Miyamoto Musashi y perdió. Es entonces cuando decidió retirarse al Monte Homan (actualmente en la provincia de Fukuoka, isla de Kyushu) para someterse a austeridades y reflexionar. Finalmente recibió la revelación a partir de la cual estableció los fundamentos de nuestro ryu y que se concretó en, por supuesto, forma de kata.

La realidad es que sólo podemos suponer como eran las enseñanzas originales ya que los primeros documentos existentes a los que tenemos acceso datan de principios del siglo XVIII2, cien años después de la creación de nuestra escuela. Pero una cosa sí sabemos con certeza, cuando comparamos los documentos existentes y mediante la experiencia en la práctica, podemos ver o sentir que algunas adiciones y modificaciones tuvieron lugar durante la historia de nuestro ryu. Parece ser que la serie que llamamos Samidare fue incluida en algún momento durante el siglo XVIII y Ran ai fue añadida en el periodo Bakumatsu (1853 – 1867). Otras partes tales como Gohon no midare, algunas kata incluidas en Seitei Jo (Suigetsu y Shamen) y el kihon waza actual son ejemplos de adiciones durante el siglo XX3. También ha habido incluso en el “currículo tradicional” algunas otras adiciones, modificaciones o alteraciones en el orden en que las kata son transmitidas, algunas de ellas muy recientes. Sin embargo, presumiblemente todavía hay mucha transmisión tradicional conservada desde el inicio.

Antiguamente no existía ningún Kihon tal y como lo conocemos. Según Nishioka sensei, el formato del entrenamiento en sus inicios (comenzó en 1938, antes de que el Kihon como lo conocemos4 o Setei Jo fueran establecidos por Shimizu sensei y antes de que algunas otras modificaciones y adiciones tuvieran lugar) era como sigue: “Hacíamos suburi5 y uchikomi6, entonces sensei nos tenía practicando movimientos específicos extraídos de las kata y continuabamos con katageiko el resto de la clase. Había poca explicación o conceptualización de las diferentes técnicas o series. Se trataba todo de copiar al sensei lo mejor que pudieras y repetir lo que hubieras cogido.”

Gran parte de la manera de entrenar actual de la mayoría de las personas es muy reciente, pensada para la enseñanza de grupos más grandes y esto tiene sus consecuencias. Por esta razón es importante conocer, especialmente para practicantes avanzados al menos, qué parte del currículo es “nueva” y cuando fue añadida.

Según describí anteriormente, en SMR se pueden reconocer los cuatro tipos de kata:

Gokui, serie también llamada Gomuso no Jo o Hiden, sería del primer tipo, Omote y Kage por ejemplo serían del segundo, Seitei kata pertenece al tercero y Kihon sotai al cuarto tipo.

Pero a pesar de todos estos cambios nuestro ryu ha logrado sobrevivir. Es más, lo ha conseguido siendo utilizado de manera práctica, como lo demuestra su uso por las fuerzas policiales japonesas (policía antidisturbios de Tokyo). Esto es destacable cuando se piensa que la escuela fue fundada hace más de 400 años.

El ryu está bien estructurado, pero no en el sentido que uno podría esperar: no es que uno aprenda las kata más simples primero y luego uno vaya avanzando en complejidad desde un punto de vista técnico; las kata en Omote no son más simples que las de la serie de Kage. En cambio, se avanza de manera diferente.

¿Cuál fue el mensaje primordial? “Maruki o motte suigetsu o shire” (esgrimiendo un palo redondo consigue conocer el suigetsu). Por tanto, todo se trata de entender verdaderamente “Suigetsu” … y ser capaz de aplicar sus manifestaciones al menos en situaciones cruciales. El sistema fue creado posteriormente para facilitar esto.

Por supuesto la siguiente pregunta entonces es “¿Qué es suigetsu?”

Suigetsu es originalmente un término budista y tiene muchas interpretaciones diferentes en función del campo en el que se quiera aplicar este concepto. En el mundo del Budo/bujutsu también posee significados diferentes según las diversas tradiciones que lo usan. Además, distintos maestros dentro de una misma tradición pueden tener diferentes interpretaciones del concepto. Este debate trasciende la intención de este artículo y, de cualquier modo, creo firmemente que existen muchas cosas en Budo/Bujutsu que tienen que ser adquiridas en lugar de dadas7. Por el momento solo mencionaré las claves que en mi opinión pueden ayudar a conseguir la comprensión al respecto. Para mí, si tengo que elegir, diría que desde el punto de vista marcial el concepto de Suigetsu no puede ser entendido sin entender el timing (sincronizacion) y el ma-ai. Pero, como probablemente sea el caso en todas las actividades de la vida, conocer el concepto y ser capaz de hacer uso de él son dos cosas completamente diferentes.

Hoy en día comenzamos con kihon, las bases, primero en solitario y luego con un compañero. Es a partir de entonces cuando se avanza través de las diferentes series:

En Omote el practicante se familiariza con aspectos básicos tales como ma-ai, hyoshi, shisei, tai sabaki, etc., y el timing es en su mayoría go no sen. Entonces ganas destreza y vas más rápido, aunque todavía se está haciendo kihon… esto es chudan. Algunas técnicas ganan en realismo y sen no sen entra en juego al cabo de un tiempo. En Ran ai terminas de aprender el kihon, todavía concentrado en lo físico, empujando a tu cuerpo a ir lo más rápido posible en estos largos katas ideados para desarrollar la resistencia. En Kage se incluye el aspecto psicológico, el ma-ai es más corto y, por lo tanto, el tiempo de reacción es menor. Aprendes la manera apropiada de respirar (que se origina en el bajo abdomen) y se rompe a menudo el ritmo, creando momentos de tensión que son seguidos por otros de relajación. Esto fuerza al practicante a mantener el zanshin en todo momento. En Samidare volvemos a los movimientos rápidos, se profundiza en el estudio del ma-ai y el timing desde el momento en que ambos avanzan el uno hacia el otro en cada kata, y se crea la oportunidad de mejorar aún más la respiración y el kiai. En Oku combinamos todo lo anterior en una serie extraña y ecléctica que contiene los movimientos básicos y característicos del ryu. Hiden es la última pieza del rompecabezas y se requiere para comprender completamente la escuela desde el punto de vista técnico.

OMOTE, la superficie

Antiguamente, los practicantes comenzaban con esta serie directamente, probablemente precedida y acompañada de la práctica de movimientos decididos por el instructor según las necesidades de sus alumnos, por lo que se puede considerar el nivel de principiante. El ritmo es regular y predecible, ejecutado a una velocidad que fácilmente puede ser seguida por personas inexpertas. Usamos toda la longitud del Jo, es decir, constantemente deslizamos nuestras manos a lo largo de todo el arma y hacemos movimientos amplios para familiarizarnos con el bastón y la biomecánica que hay detrás de las acciones que realizamos. Se hace de manera que permite al alumno aprender la forma correcta de manejar el arma y comenzar el entrenamiento del ma-ai y el timing en un entorno muy seguro. El énfasis principal se pone en go no sen, defendiendo o evitando el ataque primero antes de contraatacar.

CHUDAN, el nivel medio

Aunque la primera kata comienza con sen no sen, a modo de continuación de la última kata de Omote, hasta que completemos esta serie seguiremos centrados en la actitud de go no sen. Luego cambiamos y «reiniciamos» a medida que incluimos aiuchi (golpe mutuo y simultáneo) en nuestro entrenamiento y se nos presenta el concepto y la práctica de kiriotoshi8. Ciertas técnicas evolucionan y comienzan a mostrar el modo real de aplicación en combate como en el caso de tai atari o hikiotoshi uchi (hasta aquí, en Seiryukai, hemos ejecutado esta técnica juntando los pies al golpear para centrarse en el ki ken tai ichi; esto cambia a partir de Yokogiridome).

Todavía en general (excepción hecha en algún punto en Midaredome, por ejemplo) usamos la longitud entera del Jo. Los movimientos aún son predecibles porque el ritmo sigue siendo regular, aunque más rápido que en Omote para ganar confianza y destreza. La atención se centra en acondicionar el cuerpo de la manera correcta.

Curiosamente, el primer y último kata comienzan con Honte ni kamae (hidari y migi) aplicado al combate. Uno se vuelve consciente del concepto de kobo ichi (el ataque y la defensa son uno) y que sen no sen es uno de sus aspectos9.

RAN AI, Armonizando el caos

Aquí se supone que debes estar en tu punto máximo en términos de rendimiento físico. Es una serie muy rápida y la más larga del sistema (entre las series tradicionales), probablemente diseñada principalmente para desarrollar resistencia. Al mismo tiempo, técnicamente hablando, estos kata son probablemente la serie más compleja y difícil. Todos los kihon han sido vistos cuando uno llega a este nivel; a partir de ahora sólo tienes que dominarlos …

Introducidos en el sistema a mediados del siglo XIX, se dice que son representativos de su época; esta es el final del período Bakufu (Bakumatsu), tiempos caóticos llenos de violencia en un país dividido entre lo nuevo y lo viejo.

KAGE, la sombra

Equivalente a Ura en otras artes o escuelas, aquí uno entiende que siempre existe otra posibilidad, el plan B (o A, dependiendo de tus habilidades y oportunidad).

Cuando esperas demasiado, sea a propósito o no, tienes más tiempo para ver el ataque, pero también tienes menos tiempo para reaccionar … es muy complicado y peligroso. En esta nueva situación, es necesario haber dominado ciertos aspectos que emanan de la confianza en los movimientos físicos que entrenaste en las series anteriores, así como de una mejor comprensión de ma-ai y el timing. A excepción de Hoso michi, dejas que tu oponente se acerque a ti mientras esperas. Esto se traduce directamente en preservar tu energía y te da más margen en los aspectos físico y mental. Este margen (yoyu) y la confianza ayudan a su vez a mantener la calma mental necesaria para lidiar con cualquier ataque.

Permaneces frío incluso en los momentos más calientes, pero cuando reaccionas lo haces al cien por cien, con movimientos precisos y explosivos precedidos y seguidos de relajación. Cara de póquer en todo momento que hace que tus intenciones sean ilegibles para el oponente. Uno descubre la importancia del aspecto psicológico en el combate real. No mostrar emociones ni dar información innecesaria sobre nuestras intenciones confunde al oponente y puede crear una fisura en su actitud física y / o mental.

Pero atención, porque Uchidachi también es impredecible; quiero decir, sabes cuál será su acción (tratándose de katageiko) pero no exactamente cuándo se lanzará, ya que constantemente está rompiendo el ritmo y nunca se detiene, en especial mentalmente. Tu zanshin tiene que estar «conectado» y «en sintonía» en todo momento.

Esta serie profundiza en el estudio de la respiración adecuada. El kiai emana ahora del tanden en lo que se llama «Fukimi kiai», sacando a la palestra por tanto el último aspecto del concepto «Ki ken tai ichi» … ¿o el primerísimo? Esto es el ki, al menos en el sentido tangible de ser capaz de concentrar tu energía en un punto decidido. Y lo haces mientras usas una herramienta (tu arma) como una extensión de ti mismo.

“Entrar” en el ataque se convierte en la principal opción cuando está claro que se está desarrollando una situación crítica. En otras palabras, actitud de go no sen pero mentalidad de sen no sen, permaneciendo todavía en una posición “cómoda” ya que esperamos y dejamos que nuestro oponente se acerque a nosotros e inicie las hostilidades.

SAMIDARE, la lluvia de principios de verano

Ésta se compone de seis katas que se pueden reducir, en esencia, a cuatro (Jumonji y Mijin go se entienden como variaciones de su kata precedente) y son ejecutadas de manera muy dinámica, con Shidachi y Uchidachi aproximándose mutuamente y comprometidos en llegar «ahí» antes que el otro. El Ma-ai y el timing, por lo tanto, se vuelven aún más complicados. La respiración se puede llevar a un nivel superior y diferente y se recomienda realizar los primeros tres kata en una sola exhalación en forma de kiai. Esto te permite investigar sobre el uso del kiai dependiendo de si se emite antes, durante o después de la acción … o en sus diferentes combinaciones.

Todos los kata son sen no sen y versan sobre el autosacrificio (sutemi) siguiendo el espíritu experimentado brevemente en Shin shin (en Chudan) y Hoso michi (de Kage). Por supuesto, a estas alturas ya has aprendido y adquirido todo lo que se necesita en términos de habilidades físicas y control mental, pero… ¡¿Meterse en el ataque?! Sí, eso es lo que haces en cada kata de esta serie, por lo que el espíritu de shinken shobu debe entenderse cuando completes esta serie.

SHIAIKUCHI (Okuden), puntos de entrada para duelos (Transmisión más interna)

A menudo sólo escuchamos «Oku» en lugar de Okuden, porque al japonés le gusta acortar las palabras y solo significa profundo, interior, más alto nivel, más interno, etc. El «Den» de Okuden significa transmisión.

Curiosamente, en realidad la palabra «oku» no aparece en ninguno de los documentos tradicionales para nombrar esta serie, pero de algún modo es el término más utilizado para referirse a ella10.

El orden en el que lo aprendemos hoy en día, al menos en nuestro linaje (y como se describe en el Jodo Kyohan), es diferente del que aparece en el densho (rollo de transmisión) y probablemente fue decidido por Shimizu sensei11.

En mi opinión, aquí te estás enfrentando a alguien de tu propio nivel. Comienza con Sengachi, donde aprendes la importancia de ganar la iniciativa, seguido de tres «subconjuntos» de tres kata cada uno, que tratan, entre otras cosas, de cómo conseguirla (la iniciativa) en función de diferentes circunstancias. El subconjunto medio también sirve para investigar el estilo de Musashi. Luego tenemos otros dos kata aparentemente inconexos: Mikaeri y Aun. En Mikaeri se trata de poder percibir el sakki (espíritu asesino) de un oponente y desarrollar la intuición. La serie cierra con “Aun”, el alfa y omega, el principio y el final. Como hecho interesante, este kata puede verse como estrechamente relacionado con el primero de los kata en el sistema (Tachiotoshi), a forma de cierre del círculo. Desde aquí deberías empezar de nuevo, pero desde un nivel superior.

Pero Aun tiene otros significados. El más relevante para nosotros se refiere a la sincronización. Es cuando dos personas están en la misma «longitud de onda» y por lo tanto sus acciones coinciden y hay armonía en ellas. La expresión utilizada para describir esto en japonés es «Aun no kokyu».

A estas alturas se supone que uno ha desarrollado la capacidad de trascender la dualidad. Como el reflejo de la luna en el agua; aunque la luna y su reflejo son cosas diferentes se comportan como una sola, no hay intervalo de tiempo entre ellas (a diferencia de otros fenómenos como el relámpago y el trueno, por ejemplo).

YA TORI ODACHI YO TORI KODACHI (Shinto ryu kenjutsu), Ocho formas de espada larga y cuatro de espada corta

Esta serie se menciona justo antes de Gokui y originalmente no había nombres para sus kata (o al menos los actuales), parece que les fueron dados en algún momento a fines del siglo XIX.

También es posible escuchar hoy en día Kasumi Shinto ryu para referirse a este sistema. Hay mucha especulación sobre sus orígenes, pero me parece correcto suponer que se deriva de las experiencias previas de Gonnosuke. Expertos tanto en SMR como en Katori Shinto ryu me han asegurado en conversaciones personales que pueden ver mucha influencia de este último en nuestro kenjutsu. Además, puedo ver elementos de la tradición de Kashima aquí y allá. Por supuesto, esto no es sorprendente porque ambas escuelas florecieron en la misma zona.

Algunas personas dicen que el tachi dentro de la serie Jo kata es parte de este estilo kenjutsu, aunque no estoy seguro de esto al cien por cien, ya que lo que sí está claro que al menos algunas de las técnicas provienen de Miyamoto Musashi en lo que parece ser un prueba de que su encuentro tuvo lugar.

Por el sitio que ocupa en el densho y el kuden (transmisión oral) podemos deducir que en épocas más antiguas probablemente la enseñanza de nuestro kenjutsu estaba reservada a practicantes de alto nivel y como curiosidad parece que solo personas con al menos el nivel de Gomokuroku tomaban el papel de Uchidachi. De esta manera se garantizaba que el nivel del Shijo (o Shidachi, el que toma el Jo) fuera alto.

A pesar de tener solo doce kata, según el difunto sensei Nishioka y como corrobora Pascal Krieger sensei, contienen todos los aspectos importantes que uno necesita saber para el combate con katana. Siendo totalmente honesto, tengo que admitir que afortunadamente no puedo certificarlo o negarlo en base a experiencia real… elijo creer a mis maestros.

GOKUI (Hiden), los secretos

Son lo último y definitivo, aunque en realidad son el origen. Se supone que este conjunto es el núcleo primordial que emana directamente de la revelación original, lo que sucede es que el proceso para dominar el sistema se invierte desde que el fundador empezó a transmitirlo. Hoy en día, Hiden es la última pieza del rompecabezas que confirma que lo que has aprendido hasta ese momento es correcto y es necesario para afirmar que has recibido el conocimiento completo de la escuela. Es entonces cuando uno se convierte en «kaiden»12. Uno puede recibir el «menkyo», una licencia de enseñanza, pero solo este título con el sufijo «menkyo-kaiden» le permite a uno a su vez la emisión de certificaciones tradicionales legítimas.

Probablemente las primeras generaciones recibieron una “imagen completa” y la convirtieron en un rompecabezas, reservando la pieza central para ser entregada solo a personas de confianza. Las generaciones siguientes empezaron a conseguir el rompecabezas pieza a pieza (como se deduce del hecho de que originalmente solo había un certificado en lugar de un mínimo de cuatro, como hoy en día).

En este punto uno tiene diferentes opciones; puedes dedicarte a la transmisión del arte, ir a aprender a otra escuela y / o incluso llegar a crear tu propia tradición.

Ni que decir tiene que la creación de un «nuevo» sistema antiguo que se ocupe de armas arcaicas sería como poco extraño en el mundo actual.

Agosto de 2021. FEJ

1 Esta es la razón de que ni el Kihon ni Gohon no midare sean tratadas aquí.

2 David Hall en su ““Encyclopedia of Japanes Martial Arts” (en la entrada para Gokui) afirma que según Steve Bellami, que fue estudiante de Kuroda Ichitaro (Menkyo Kaiden bajo Shimizu Takaji shihan), entre sus archivos (de Kuroda sensei)había un densho antiguo legado de Okubi Magozaemon (segundo líder de Shinto Muso Ryu) a Matsuzaki Kin’emon (tercer líder de la escuela) donde se incluían los nombres de los cinco Gokui. Esto parece contradecir la investigación de personas como Matsui Kenji.

3 Todas ellas son creación de Shimizu Takaji shihan.

4 Inicialmente había 15 técnicas que posteriormente se convirtieron en 12. En un libro titulado “Jodo kyohan” escrito por Shimizu sensei y publicado en 1940, aquellas quince técnicas básicas son descritas.

5 Ejercicio en el que mueve el arma repetitivamente en el aire mientras se imagina que se golpea a un oponente.

6 Ejercicio en el que se practican diferentes golpes y cortes mediante el golpeo de la espada de Uchidachi.

7 Cosas como la habilidad o la comprensión no se pueden enseñar, sino que son adquiridas por cada individuo. El profesor sólo puede guiarte en la dirección adecuada.

8 Con Nishioka sensei, hasta completar Ran ai, hacíamos la “versión de Kyushu” en katas como Midaredome o Yokogiridome donde primero te defiendes mediante el bloqueo del golpe del oponente en lugar de buscar el aiuchi.

9 Para mí, un buen ejemplo del concepto de kobo ichi se encuentra al realizar la primera parte de las técnicas «kuri» donde defendemos atacando el kote de nuestro oponente.

10 Para Nishioka sensei esa es la razón por la que el significado del primer certificado tradicional (Okuirisho) no tiene nada que ver con “entrar en oku”.

11 El orden original de la serie Shiaikuchi tal cual está escrito en el denso es: Sengachi, Hiki sute, Kote garami, Jutte, Uchiwake, Suigetsu, Sayudome, Kotedome, Tsuki dashi, Uchi tsuke, Mikaeri y Aun.

12 Kaiden significa “transmisión completa”. En nuestra escuela no existe un documento adicional que lo certifique, así que un individuo podría estar en posesión del rollo de menkyo, pero no ser conocedor de Gokui.

Próximo evento: KANGEIKO

Después de tantos meses sin poder realizar seminarios, la verdad es que tenemos ganas de reunirnos, practicar y celebrar que seguimos adelante con TODO. Por todo esto, hemos pensado que este año podemos celebrar un KANGEIKO con todos los miembros de RANAI DOJO y sus allegados. Este evento se realizará el domingo 23 de enero de 2022 en la montaña de Collserola, entre Barcelona y Molins de Rei, en un paraje excepcional.

KANGEIKO (冬稽古) en las artes marciales japonesas, es un entrenamiento grupal intensivo que se realiza en el invierno más frío y generalmente en la naturaleza, cuyo objetivo es superarse mediante ejercicios físicos y repetitivos, en técnicas básicas. Aunque a primera vista puede parecer una práctica masoquista, se trata de forjar el cuerpo y la mente del practicante (shugyosha), llevándolo hasta sus límites con el fin de superarlos.

Nuestro encuentro tendrá lugar el domingo por la mañana, empezando por un entrenamiento intenso en diferentes disciplinas (Kenjutsu, Karate y Jo-Do) seguido de una barbacoa en pleno campo.

Estamos seguros que será una ocasión excepcional para juntarnos y compartir sudor, esfuerzo y BBQ con amigos y familia.

Puertas abiertas de Karate en Castellar del Vallès

¡¡¡Todos fuimos (y seguimos siendo) cinturón blanco!!!

Con la apertura de un nuevo grupo de Karate Shotokan en Castellar del Vallès para todos los niveles, os proponemos que vengáis a conocernos haciendo dos jornadas de puertas abiertas.

Los principiantes trabajan fundamentos y posturas básicas, mientras que los más avanzados profundizan en los principios fundamentales del karate.

Las clases empiezan con un calentamiento del cuerpo y ejercicios de conciencia corporal. Luego entramos en Kihon, Kata y Kumite (Las tres “K” del Karate) adaptado a nivel de cada uno y del grupo para que de manera individual y conjunta vayamos aprendiendo.

En la sala tenemos todo el material necesario. Solo hace falta que vengas con ropa cómoda y nos avises para reservar tu plaza y que pruebes. Puedes ponerte en contacto con nosotros por wassup al 609691648 (Juan).

Martes 23 y Jueves 25 de noviembre a las 20h (Puertas abiertas) en las instalaciones de Sige Sport Castellar. Carrer País Valencià, 1, 08211 Castellar del Vallès, Barcelona

¡Te esperamos!

Artículo: Reflexiones sobre Kata – 1ª parte

Por Vicente Borondo, Menkyō kaiden de Shintō Musō ryū

Kata y entrenamiento mediante kata se puede ver en cada cultura y periodo histórico, y por supuesto en diferentes campos de conocimiento. En este artículo me gustaría concentrarme en algunos de los diferentes aspectos del kata en el contexto del Budō/Bujutsu1 japonés y más adelante específicamente dentro del Shintō Musō ryū.

¿Qué es kata?

Kata se traduce normalmente como “patrones o formas preestablecidas”. En el contexto del Budō/Bujutsu japonés vendría a ser “formas de combate preestablecidas”.

Pero kata es mucho más que eso dependiendo de cómo queramos mirarlo.

Kata era el medio preferido para preservar y transmitir principios y técnicas relevantes para el combate entre la clase guerrera en Japón. Estas técnicas y principios, cuando eran obtenidos a través de revelaciones o experiencias místicas de individuos que habían pasado la mayor parte de sus vidas persiguiendo la perfección marcial, dieron lugar a los diferentes ryū (escuelas o tradiciones). Pero uno no quiere que sus enemigos (o enemigos potenciales, que en la época en que se crearon estas primeras escuelas era prácticamente cualquiera que no perteneciese a tu grupo) conozca las tácticas y técnicas de su escuela, por lo que normalmente kata era “información encriptada” donde incluso cada gesto o pausa puede tener un significado desde el punto de vista marcial. Esta encriptación se hacía mediante la ritualización del contenido del kata que la convertían en metáforas del combate real. Para entenderlo uno necesitaba una suerte de código que normalmente aparecía contenido en el gokui, los secretos de la escuela. Esto no solo era específico de las tradiciones de Budō/bujutsu, todas las artes tradicionales japonesas basaban su transmisión en un modelo que implicaba la iniciación en ciertos secretos únicos de esa escuela.

En este sentido kata puede verse como un koan2, presentando al estudiante un “acertijo” al que tiene que encontrar respuesta, siendo el keiko3 el medio para conseguirlo… Solo tras años de práctica, repitiendo las diferentes secuencias una y otra vez uno alcanza la madurez necesaria para entender lo que el kata quiere enseñar.

De esta forma, los diferentes kata y sus series dentro de un ryū se pueden tomar como capas que uno va “pelando” hasta que llega al núcleo, que se corresponde con los secretos profundos de esa tradición. En realidad, lo que uno se encuentra es que de hecho uno ha estado aprendiendo estos secretos desde el principio mientras pasaba por los distintos niveles y que los llamados hiden kata4 son la confirmación de esto.

Aun así para muchos otros, el trabajo de kata y su práctica es simplemente un medio para alcanzar el autoperfeccionamiento; un proceso a través del cual el individuo puede llegar a la iluminación. Para los pioneros probablemente esta iluminación venía como consecuencia de lo que se llama musha shugyō5, siendo la persecución de la excelencia como expertos marciales su principal objetivo, mientras que después, para muchos practicantes, el llegar a este este estado de iluminación o satori6 se convirtió un objetivo en sí mismo.

En el sentido puramente físico, el entrenamiento de kata también sirve para acondicionar el cuerpo y para internalizar movimientos que de otra forma no saldrían naturalmente. Esto es extremadamente importante en combate real ya que el miedo que uno seguro que puede experimentar al enfrentarse a la muerte puede provocar parálisis7 y este sí que puede ser un enemigo más poderoso que el propio oponente. A través del katageiko (entrenamiento en kata) uno adquiere unos pocos patrones de respuesta válidos para una amplia variedad de ataques o situaciones de combate y enseña al cuerpo a reaccionar ante estos de forma espontánea e inmediata.

Sin embargo, lo que el kata nunca debe ser es una danza vacía que aspira solo a ayudar a memorizar gestos y posturas.

Parémonos un momento y miremos a los kanji (ideogramas) que se usan para escribir la palabra “kata”: Hay dos maneras de escribirlo;  y . Las dos se leen como “kei” en chino y “kata” en japonés. En ambos casos significa “forma”, “patrón”, “molde”… Pero solo en el segundo caso () se pronuncia también “katachi” en japonés y esto incluye el concepto de “estado mental” y “espíritu” en su significado. Para el difunto Nishioka Tsuneo sensei entre otros maestros, es este último el que tiene relevancia en Budō: Una forma o patrón acompañado del estado mental o espíritu correctos. Y esto viene de la apreciación y adecuado entendimiento de lo que trata el combate a muerte (shinken shobu).

Es primordial para la supervivencia de las escuelas de Budō/bujutsu el transmitir esto correctamente a las futuras generaciones.

Muchos de los maestros más antiguos creen que a las nuevas generaciones les falta este espíritu y que solo hacen “kata gimnástico”, enfatizando la competición por encima de todo lo demás o sólo pendientes de avanzar en el conocimiento de los movimientos de los kata del curriculum de la escuela como si estuviesen coleccionando premios.

Tipos de kata

La creación de un kata dependía de aspectos como lo social, político geográfico o cultural. Ciertas técnicas no han sido prácticas en un momento histórico determinado pero si en otro. Por ejemplo, para un guerrero del llamado Sengoku jidai (periodo de los Estados en guerra, 1467-1568) que posiblemente tendría que luchar con el yoroi (armadura japonesa) y en terreno irregular, no tendría mucho sentido aprender a lanzar patadas altas a la cara de un oponente. Es lógico por tanto que no se vean este tipo de técnicas en los curriculum de las escuelas originadas en ese periodo. Los cortes en shōmen (corte vertical descendente dirigidos al centro de la cabeza del oponente) tampoco hubieran sido muy prácticos en el campo de batalla debido al kabuto (casco japonés), o andar deslizando los pies sobre el suelo ya que sería bastante difícil (al contrario que en la mayoría de los dojos de Budō hoy día) por lo irregular del terreno en que se batían y el tipo de calzado que usaban.

En general, desde cierto punto de vista diría que podemos dividir los kata en cuatro tipos;

1) Aquellos kata basados en experiencia de combate real; estos son seguramente los más antiguos como los que componen Gokui (los secretos de una escuela), la revelaciones de los fundadores. Lo habitual es que hayan sido codificados en un pequeño número de kata (formas)

2)Los kata creados para explicar o profundizar en los anteriores; estos probablemente también fueron creados al comienzo de la historia del ryū, en tiempos cuando todavía el uso del arma enseñada por la escuela estaba en pleno apogeo.

3)Kata creados en tiempos de paz por individuos sin experiencia real en combates a muerte; Desde principios del siglo XVII, con la llegada de la llamada “Pax Tokugawa”, la necesidad de recurrir a la violencia decreció y por tanto también las oportunidades de verse involucrado en combates a muerte. En realidad, la mayoría de los ryūha (otra palabra para denominar “escuela”) fueron creados y florecieron durante este periodo de la historia japonesa.

4)Kata creados para explicar o profundizar en los kata del tercer tipo. Estas son sin lugar a duda las más recientes en cualquier escuela.

Imagino que la mayor parte de los ryū que han sobrevivido hasta hoy tienen kata de los cuatro tipos en su curriculum, debido a la evolución natural y capacidad de adaptación a los tiempos de estas entidades, pero creo que es importante para los practicantes de cada escuela el saber en qué periodo histórico fueron añadidos los diferentes kata.

Peligros del katageiko y la transmisión de los kata

Como cualquier cosa, el katageiko (la forma abreviada de “kata keiko”, entrenamiento en formas pre establecidas) tiene su lado negativo.

El primer y más común de los errores cuando nos concentramos en el entrenamiento de kata es la inevitable tendencia a mecanizar, especialmente a nivel de principiante, lo cual es hasta cierto punto normal y previsible, pero sorprendentemente no sólo ellos. El problema lo tenemos cuando los practicantes avanzados quedan estancados en este nivel y cuando practican no parecen tener en cuenta lo que el oponente hace, ellos se limitan a seguir su propia agenda. En realidad, esto es una clara muestra de que el practicante en cuestión no tiene la más mínima idea de que trata una lucha a muerte. Imagino que a algunos solo les preocupa convertirse en los “más chulos del cementerio”.

Debido a que los ryū son entidades vivas, de algún modo continúan evolucionando y adoptando cambios que ayudan a la supervivencia de la escuela. Pero algunos cambios pueden ser peligrosos. ¿Cuales? Obviamente aquellos que afectan a la esencia de la tradición, uno debe tener mucho cuidado aquí. A menudo cuando un instructor se enfrenta a un problema para el que no tiene respuesta suele salir del paso “inventándose” una (probablemente con la mejor de las intenciones). Y como todo es de alguna manera justificable, este proceso puede ser potencialmente muy peligroso ya que puede llevar a modificaciones arbitrarias y dañinas desde el punto de vista de la tradición. Lo más probable es que estas modificaciones sean perpetuadas por las sucesivas generaciones de alumnos que a su vez en su momento se convierten en profesores y transmisores de la escuela.

Entonces, ¿Deben ser los kata periódicamente revisados y eventualmente modificados, o deben ser mantenidos inmutables para siempre? Bueno, aquí creo que debemos tener en cuenta las palabras del sabio griego Heráclito quien alrededor del 500 a. C. decía: “Lo único que es constante es el cambio”. Lo que quiero decir es que los cambios van a ocurrir, lo queramos o no. Dicho esto, desde nuestro punto de vista (exponentes del koryū bujutsu), si alguien tiene algún derecho a hacer cambios de forma consciente en cualquier tradición, ese sería el sōke, un menkyō kaiden o alguien con ese nivel de legitimidad… Solo ellos ya que son los únicos que, al menos en teoría, tienen la experiencia y el conocimiento completo de la escuela.

Pero en mi opinión, incluso estos deben ser sumamente cautelosos. Es mi convencimiento que ciertos grupos de kata como por ejemplo Hidden gokui no deberían ser tocados ya que son la expresión directa de la experiencia de nuestros fundadores en combates reales. Probablemente lo mejor y lo más seguro es que el instructor coja cualquier kata, lo desmenuce, juegue con él, lo investigue etc. pero a la hora de transmitirlo debería volverlo a recomponer en su forma original de nuevo antes de dárselo a la siguiente persona.

Otro de los peligros lo encontramos en el otro lado del espectro. Es cuando, tal y como lo pone un buen amigo y también menkyō kaidensha (poseedor del certificado de menkyō kaiden), uno se convierte en “prisionero del kata”. A todos nos han dicho en algún momento que si tal o cual movimiento se tiene que hacer de una forma concreta, en un ángulo concreto, con unos pasos concretos etc. De alguna forma implicando que solo hay una forma correcta de hacer las cosas… Entonces el kata se convierte en algo rígido y estancado. Por supuesto esto esta bien y es necesario cuando uno está al nivel de principiante, pero a partir de cierto momento esto se puede convertir en un obstáculo para la progresión de uno en el arte. A menudo es una cuestión de donde poner el acento; por ejemplo, cuando “expertos” discuten sobre si el siguiente golpe se hace avanzando, o retrasando, en vez de enfocarse en cuál es el objetivo y luego ajustar los pasos para lograr llegar de la mejor forma posible. Es cuando uno se vuelve en “más papista que el Papa”. No hay que ser muy avispado para darse cuenta que esto esta íntimamente ligado al primero de los problemas que he mencionado anteriormente (la pura mecanización de los movimientos)

Es importante recordar que shinken shōbu (combate a muerte) nunca será como en los kata que practicamos así que uno siempre debe ser flexible. Es por esto que la sobre-ritualización y embellecimiento de los movimientos en kata (proceso denominado kahō) debería tener límites.

Otros peligros: Sobrevalorarse. Es fácil empezar a pensar que porque se mas katas o secuencias que mis compañeros tengo por tanto un nivel superior. Esto convierte a algunos individuos en meros “coleccionistas de katas” Hay un viejo proverbio en kyūjutsu (el arte de disparar con el arco japonés) que dice: “Cien manos, una mano; una mano, cien manos” Tal y como Saito Chōbō shihan, un respetado maestro de kyudō en la tradición Ogasawara explicaba el siglo pasado, “Una mano significa un par de dos flechas. Doscientos disparos realizados de cualquier forma son inferiores a tan solo dos disparos realizados con todo el cuidado”. Por tanto, no se trata de saber más secuencias sino de saberlas en profundidad.

La verdad es que a nivel de principiante todos pensamos que sabemos más de lo que en realidad sabemos. Pero por otro lado es un clásico de cualquier tiempo y lugar el pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor (o que los maestros de antiguo eran mejores).

1 Bugei/Bujutsu/Budō: literalmente Artes marciales/Técnicas marciales/Caminos marciales. Aunque algunos autores han establecido distinciones entre estos y los ven en términos de evolución, la verdad es que a pesar de la moda que impuso la palabra Budō en vez de Bujutsu a partir de la era Taishō (1912-1926) los maestros mayores tienden a usar ambos términos indistintamente.

2 Kōan: Acertijos del budismo zen. Preguntas y respuestas creadas por los maestros zen.

3 Keiko: Literalmente “Observar/estudiar lo antiguo”. Lo usamos para definir simplemente la “practica”.

4 Hiden, hiden gokui, gokui, okugi entre otros términos todos se refieren a los secretos últimos de una tradición.

5 Musha shugyōMusha significa “Guerrero” y shugyō “entrenamiento” o “práctica”. Al ser shugyō una palabra de origen budista puede ser asociada también con la práctica ascética. Desde este punto de vista musha shugyō puede ser traducido como “peregrinaje del guerrero”. Se asocia normalmente con la figura de un guerrero itinerante que mide sus habilidades luchando contra otros guerreros, pero también con la del guerrero que se embarca en ejercicios espirituales en templos budistas, santuarios shintōistas u otros lugares sagrados.

6 Satori/gongyū: Términos budistas para definir la “ilumiación” o una experiencia de “despertar espiritual”. Tienen connotaciones similares con la palabra “Musō” que describe un sueño o una revelación en la tradición shintōista.

7 Encarar situaciones extremas como enfrentarse a la muerte u otro peligro produce tres posibles reacciones; pelea, huida o parálisis.

Seminario sobre NIHONTO

Este sábado hemos podido participar en el seminario sobre “INTRODUCCIÓN AL NIHONTOLa Katana actual y los secretos del sable japonés” a cargo de Atlante Ferrero y organizado por Shoshinkan Dojo.

El seminario duró una jornada completa en la que pudimos aprender diversos aspectos históricos del sable japonés, sus partes, nomenclatura, forjado, etc.

PRIMERA PARTE

Introducción a la katana.

1. Breve introducción a la historia de la katana.
2. La katana, partes básicas.
3. Tipologías modernas y nomenclatura actual.
3.1. Katana
3.2. Nihonto
3.3. Shinken
3.4. Iaito
3.5. Modoki
4. Tipos de sables japoneses.
5. Materiales y su cuidado (orientado al iaito y katana deportivos)
6. Práctica de desmontaje, limpieza y mantenimiento: kit de cuidado y motivos del cuidado.

SEGUNDA  PARTE 

La katana en la actualidad.

1. Fundamentos de la forja actual.
2. Materiales, tipos de plegado/laminado y líneas de templado.
3. Tipologías y formas del sable.
4. Práctica/demostración de afilado.
4.1. Afilado industrial y desbaste con abrasivos mecánicos.
4.2. Afilado de mantenimiento con piedra seca.
4.3. Afilado con piedra de agua.

TERCERA PARTE 

Katana: la hoja y su vestimenta.

1. Toshin, la hoja de la katana.
2. Koshirae, la vestimenta de la hoja.
2.1. Koshirae, partes y usos.
2.2. Tsuba, formas y utilidades.
2.3. Fuchigashira, pomo y virola del sable.
2.4. Menuki, los ornamentos de la empuñadura.
2.5. Habaki, el collar de la hoja.
2.6. Seppas, los separadores.
2.7. Mekugis, pasadores de unión del sable.
2.8. Ho, la madera de la empuñadura.
2.9. Samegawa, piel de raya.
2.10. Tsuka ito y tsuka maki, el cordaje y sus trenzados.
2.11. La saya o vaina, protecciones y herrajes.

CUARTA PARTE 

Limpieza y mantenimiento de la Katana. Parte práctica.

La verdad es que salimos muy contentos de este seminario, tanto por el aprendizaje como por poder reunirnos con amigos interesados en las mismas materias que nosotros. Nos quedamos con ganas de profundizar todavía más en aspectos del forjado tradicional de Katanas y esperamos poder reunirnos en próximas ocasiones para aprender más de Atlante. Agradecer especialmente a Xavier de Shoshinkan por la invitación al evento.

Clase especial de SMR Jo en Madrid

El día 2 de octubre nos trasladamos a Madrid para participar en una clase especial de Shinto Muso Ryu Jojutsu con Vicente Borondo sensei.

En el curso se trabajaron aspectos de desenvaine del bokken tal y como aparecen en los diferentes kata de la escuela, así como ejercicios básicos de Jo y kata en parejas.

Con posterioridad, se realizó la asamblea anual de Seiryukai España y una abundante comida con los compañeros.

Introducción a la caligrafía japonesa

Hemos pedido a nuestro amigo Fernando Gómez, que nos escriba un artículo para nuestro blog. Fernando es instructor de Aikido, Jojutsu y Shodo (6ºDan Tôkashoin Ginebra) en el Dojo Mushin de Valencia:

Escribo este artículo con el ánimo de esbozar unas pinceladas que sirvan como introducción al mundo de la caligrafía japonesa. A primera vista, la actividad en sí no parece muy compleja, se trata de escribir los elementos propios del idioma japonés con pincel y tinta china sobre papel de arroz. Esta aproximación, que es válida como visión general, falta a la verdad en muchos detalles. Como ejemplos sirvan que en muchas ocasiones se eligen utensilios diferentes al pincel, como un bolígrafo o cualquier cosa que permita retener la tinta el tiempo suficiente para ser extendida sobre el papel, que el famoso papel de arroz no tiene nada que ver con el cereal y se fabrica con las fibras extraídas de distintos arbustos japoneses, o que en ocasiones no se trabaja ni con tinta ni con papel y el objetivo es grabar en piedra o madera.

De las diferentes formas para referirse a esta práctica, quizás la más extendida sea la de shodô. No obstante, merece la pena aclarar que existen dos vertientes en la caligrafía que nos interesa distinguir, la técnica y la artística, y que poseen sus respectivos términos en japonés: shûji (shû – aprender y ji – letra) y shodô (sho – escribir y – camino). La diferencia radica en que lo primero sería cómo se aprende a escribir bien, es decir a tener buena letra, y lo segundo sería el hecho de intentar convertir la escritura en un vehículo de expresión, pasando a un segundo plano la corrección formal. Teniendo en cuenta que somos occidentales, mucho de lo que hacemos durante nuestras sesiones sería más bien shûji, y su propósito sería ir familiarizándose con elementos tan ajenos para nosotros como los que componen el idioma japonés.

Aprovecharemos que ha salido a colación la lengua nipona para aclarar que en ella se usan simultáneamente diferentes elementos y todos ellos son objeto de interés en shodô. Los dos más importantes serían los sinogramas o kanji, que son caracteres que dotan de significado a las frases, y los kana, que son alfabetos derivados de los primeros y que se destina a usos tan variados como la gramática (hiragana) o la incorporación de préstamos lingüísticos de idiomas extranjeros o la representación de onomatopeyas (katakana). Los sinogramas son sin duda los verdaderos protagonistas de la caligrafía oriental y ya la etimología delata su origen. La palabra kanji (kan – Región de China; ji – letra) se puede traducir por letras de la dinastía Han o letras chinas por extensión. Hay infinidad de kanji, considerándose de uso común algo más de dos mil de ellos. Presentan diferentes rasgos que los hacen atractivos, siendo el formal, es decir su composición y estructura, el que más interés despierta para el aficionado a la caligrafía. Otra faceta, de cariz más etimológico, relata la historia que hay detrás de la elección de un kanji para un determinado significado y es un aliciente añadido, ya que revela en parte la forma de pensar de personas que vivieron hace más de tres mil años. Aunque se podría decir mucho más sobre los kanji, considero cumplido el objetivo de presentarlos.

En lo concerniente al material necesario, se puede decir que es relativamente escaso y, una vez uno decide empezar, debería ir pensando en comprar un pincel (fude), una barra de tinta (sumi), una piedra donde prepararla (suzuri), algo de papel (washi), una tela absorbente (shitajiki) y un pisapapeles (bunchin). Los cuatro primeros son los objetos verdaderamente indispensables y son conocidos en su conjunto como “los cuatro tesoros de la caligrafía”. Cada uno de ellos tiene su propio universo y adentrarse en ellos es otro aspecto que suele resultar atractivo para los practicantes de shodô. Encontrar estos elementos no es muy difícil y prácticamente en cualquier tienda de arte podrás obtenerlos a un precio asequible. Su calidad suele ser aceptable para una persona que empieza, pero cuando uno lleva cierto tiempo y desea disponer de mejores herramientas, la cosa se complica en España. O bien se acude a alguna de las pocas tiendas que importan productos japoneses, o bien se hace necesario recurrir a internet y buscar algún establecimiento especializado que sirva a nuestro país. En resumen, si se suma el desembolso inicial, los gastos por la reposición del material que se va desgastando y lo que se abona por las clases, no se suele tratar de una actividad especialmente cara.

En lo referente a cómo se desarrolla una clase imagino que cada profesor tendrá su propia metodología y, por tanto, sólo puedo hablar de cómo aprendo y enseño. En nuestro grupo, el peso del aprendizaje recae en la labor individual que se realiza en casa y ésta se complementa con una sesión presencial mensual donde se corrige el trabajo hecho durante el mes, se resuelven dudas y se proponen las nuevas tareas para el mes siguiente. Durante este encuentro se intenta replicar lo que se debería hacer en cualquier sesión que se haga de manera individual y transcurre como sigue: preparación de la tinta y estudio de los modelos a trabajar, repaso de trazos básicos y finalmente el abordaje de los modelos seleccionados. A este respecto cabe aclarar que según la experiencia de cada practicante se le propone un trabajo específico que cubre el estudio desde el punto de vista caligráfico de los kana y kanji, éstos últimos en los diferentes estilos que existen. Sobre este particular sólo mencionaré que existen cinco estilos principales: el estilo regular (kaisho), el estilo semicursivo (gyôsho), el estilo cursivo (sôsho), el estilo de los escribanos (reisho) y el estilo más antiguo (tensho) que generalmente se usa en sellos de piedra o madera. Con ligeras variaciones, el orden en el que se han presentado es en el que se suele ir abordando su aprendizaje. Cada uno de ellos presenta sus propios retos para el estudiante de caligrafía, de modo que se podría afirmar que el shodô es algo a lo que difícilmente se le puede poner límites, ya que es un proceso en el que siempre habrá cosas a perfeccionar.

Cuando me preguntan el motivo de dedicar a este arte parte de mi tiempo libre, me resulta difícil dar una respuesta concisa, y esto se debe a que los retornos que se obtienen de su práctica no son acordes con lo que se les exige a las aficiones en la actualidad, esto es, satisfacción intensa e inmediata. Más bien al contrario, el shodô suele dar muchos quebraderos de cabeza y, a priori, no tiene nada de atractivo o sencillo intentar replicar unos caracteres extraños en un papel en blanco con unas herramientas obsoletas a las que no estamos acostumbrados. No obstante, con el tiempo, se va siendo testigo de los avances que se van produciendo y se empiezan a notar los resultados de convertir en hábito esta práctica. En general se reconoce que, con dedicación, mejora la postura corporal, aumenta la paciencia y la capacidad de concentración, se facilita la relajación y se obtiene un cierto estado de bienestar. Si además te gusta todo lo japonés, es otra forma de aproximarse a su mentalidad y cultura.

He decidido dejar para el final el significado de shodô, que se podría traducir por el camino de la escritura. Como muchas artes de origen japonés, incluye en su nombre el famoso (道), y desde mi punto de vista esto es crucial, ya que se trata de algo más que un pasatiempo y, aunque no es obligatorio, se puede abordar como un camino por el que pasear sin metas ni duración definida.

Imágenes cedidas por Dojomushin.es

Algunos significados

En anteriores entradas de este blog ya os hemos hablado sobre las diferentes series de Katas que engloban los 64 que conforman el Shinto Muso Ryu Jojutsu (sin contar las escuelas de armas asociadas).

Hoy os traemos la traducción aproximada de los nombres de los Katas de las tres primeras series de este Koryu.

OMOTE

太刀落 (前・後)Tachi otoshi (Zen/Go)Hacer caer la espada
鍔割Tsuba wariRomper la tsuba (guárdia)
著杖Tsuki tsueLlegar con el bastón
引提HissageEstirar i llevarse
左貫SakkanPenetrar en el lado Izquierdo
右貫UkkanPenetrar en el lado derecho
KasumiNiebla
物見MonomiVigía
笠の下Kaza no shitaDebajo del sombrero
一礼Ichi reiFormalidad inicial
寝屋内Neya no uchiDentro del dormitorio
細道Hoso michiCamino estrecho


CHUDAN

一力Ichi rikiFuerza unificada
押詰OshisumeEmpujar y acercar
乱留 (前・後)Midare dome (Zen/Go)Parar el caos
後杖 (前・後)Ushiro tsue (Zen/Go)Bastón desde atrás
待車TaishaCarro parado
間込 (前・後)Kengome (Zen/Go)Andar a través del hoyo
切懸Kiri kakeCortar y interrumpir
真進Shin shinAvance verdadero
雷打Rai uchiGolpe trueno
横切留 (前・後)Yoko guiri dome (Zen/Go)Parar un corte lateral
払留Harai domeQuitar y parar
清眼SeiganOjo puro

RANAI

乱合(大太刀・小太刀)Ranai (Odachi/Kodachi)Atar el caos (espada larga/corta)