Hannya

La máscara Hannya (般若) es una de las más conocidas y utilizada en el teatro japonés Noh, que representa a un demonio celoso. Se caracteriza por dos cuernos afilados que salen de su pronunciada frente, unos ojos metálicos y una boca llena de dientes con unos largos colmillos. Su expresión es simultáneamente demoníaca, enojada, aterradora, atormentada y triste.

En el teatro Noh, todos los artistas son hombres, por lo que para interpretar el papel de mujer, se ponían máscaras y atuendos característicos femeninos: la naturaleza de un personaje es señalada por su traje, muy elaborado, y sobre todo por su máscara, más pequeña que el tamaño real. Solo los actores shite se ponen máscaras, siendo capaces de concentrar la esencia del personaje que interpretan y de esta forma alcanzar una mayor profundidad emocional. 

Esta máscara de Hannya en concreto, representa una mujer humana, que cuando es traicionada, enfadada y celosa, se convierte en un Oni (demonio). La máscara es blanca si representa un estatus aristocrático, roja si representa la clase baja y oscura si representa un demonio. Cuando son usadas por un actor experimentado, las máscaras poseen la habilidad de representar distintas emociones de acuerdo a la postura de la cabeza y a la iluminación.

Los Oni son criaturas del folclore japonés que comparten muchas similitudes con los demonios y ogros occidentales. Son personajes populares en el arte, literatura y teatro japoneses. Los demonios Oni se reflejan en estas máscaras que simbolizan, precisamente, la creencia en este mundo espiritual. La función de estos demonios es la de castigar y atormentar a quienes son malvados e injustos. Así, hay Oni malos, pero también los hay buenos y que simbolizan la protección.

Los tatuajes de máscaras Hannya son muy populares en el tattoo tradicional japonés, y pueden significar la representación de nuestra parte más oscura, la que se deja llevar por los celos y la melancolía, un poco nuestro «demonio interior».

Próximo evento: VIII embukai Aikido y Disciplinas Asociadas

El próximo sábado 11 de junio de 2022 participaremos en el VIII Embukai de Aikido y Disciplinas Asociadas gracias a la invitación de Joaquim Suarez de Aikido Makoto.

Si queréis ver nuestro trabajo de Shinto Muso Ryu Jo (Jojutsu) y de las otras armas del currículum de nuestra escuela (Kenjutsu, Tanjojutsu, Juttejutsu y Kusarigamajutsu) no os podéis perder este evento en Vilanova del Vallès.

¡Os esperamos!

Artículo: Reflexiones sobre Kata – 1ª parte

Por Vicente Borondo, Menkyō kaiden de Shintō Musō ryū

Kata y entrenamiento mediante kata se puede ver en cada cultura y periodo histórico, y por supuesto en diferentes campos de conocimiento. En este artículo me gustaría concentrarme en algunos de los diferentes aspectos del kata en el contexto del Budō/Bujutsu1 japonés y más adelante específicamente dentro del Shintō Musō ryū.

¿Qué es kata?

Kata se traduce normalmente como “patrones o formas preestablecidas”. En el contexto del Budō/Bujutsu japonés vendría a ser “formas de combate preestablecidas”.

Pero kata es mucho más que eso dependiendo de cómo queramos mirarlo.

Kata era el medio preferido para preservar y transmitir principios y técnicas relevantes para el combate entre la clase guerrera en Japón. Estas técnicas y principios, cuando eran obtenidos a través de revelaciones o experiencias místicas de individuos que habían pasado la mayor parte de sus vidas persiguiendo la perfección marcial, dieron lugar a los diferentes ryū (escuelas o tradiciones). Pero uno no quiere que sus enemigos (o enemigos potenciales, que en la época en que se crearon estas primeras escuelas era prácticamente cualquiera que no perteneciese a tu grupo) conozca las tácticas y técnicas de su escuela, por lo que normalmente kata era “información encriptada” donde incluso cada gesto o pausa puede tener un significado desde el punto de vista marcial. Esta encriptación se hacía mediante la ritualización del contenido del kata que la convertían en metáforas del combate real. Para entenderlo uno necesitaba una suerte de código que normalmente aparecía contenido en el gokui, los secretos de la escuela. Esto no solo era específico de las tradiciones de Budō/bujutsu, todas las artes tradicionales japonesas basaban su transmisión en un modelo que implicaba la iniciación en ciertos secretos únicos de esa escuela.

En este sentido kata puede verse como un koan2, presentando al estudiante un “acertijo” al que tiene que encontrar respuesta, siendo el keiko3 el medio para conseguirlo… Solo tras años de práctica, repitiendo las diferentes secuencias una y otra vez uno alcanza la madurez necesaria para entender lo que el kata quiere enseñar.

De esta forma, los diferentes kata y sus series dentro de un ryū se pueden tomar como capas que uno va “pelando” hasta que llega al núcleo, que se corresponde con los secretos profundos de esa tradición. En realidad, lo que uno se encuentra es que de hecho uno ha estado aprendiendo estos secretos desde el principio mientras pasaba por los distintos niveles y que los llamados hiden kata4 son la confirmación de esto.

Aun así para muchos otros, el trabajo de kata y su práctica es simplemente un medio para alcanzar el autoperfeccionamiento; un proceso a través del cual el individuo puede llegar a la iluminación. Para los pioneros probablemente esta iluminación venía como consecuencia de lo que se llama musha shugyō5, siendo la persecución de la excelencia como expertos marciales su principal objetivo, mientras que después, para muchos practicantes, el llegar a este este estado de iluminación o satori6 se convirtió un objetivo en sí mismo.

En el sentido puramente físico, el entrenamiento de kata también sirve para acondicionar el cuerpo y para internalizar movimientos que de otra forma no saldrían naturalmente. Esto es extremadamente importante en combate real ya que el miedo que uno seguro que puede experimentar al enfrentarse a la muerte puede provocar parálisis7 y este sí que puede ser un enemigo más poderoso que el propio oponente. A través del katageiko (entrenamiento en kata) uno adquiere unos pocos patrones de respuesta válidos para una amplia variedad de ataques o situaciones de combate y enseña al cuerpo a reaccionar ante estos de forma espontánea e inmediata.

Sin embargo, lo que el kata nunca debe ser es una danza vacía que aspira solo a ayudar a memorizar gestos y posturas.

Parémonos un momento y miremos a los kanji (ideogramas) que se usan para escribir la palabra “kata”: Hay dos maneras de escribirlo;  y . Las dos se leen como “kei” en chino y “kata” en japonés. En ambos casos significa “forma”, “patrón”, “molde”… Pero solo en el segundo caso () se pronuncia también “katachi” en japonés y esto incluye el concepto de “estado mental” y “espíritu” en su significado. Para el difunto Nishioka Tsuneo sensei entre otros maestros, es este último el que tiene relevancia en Budō: Una forma o patrón acompañado del estado mental o espíritu correctos. Y esto viene de la apreciación y adecuado entendimiento de lo que trata el combate a muerte (shinken shobu).

Es primordial para la supervivencia de las escuelas de Budō/bujutsu el transmitir esto correctamente a las futuras generaciones.

Muchos de los maestros más antiguos creen que a las nuevas generaciones les falta este espíritu y que solo hacen “kata gimnástico”, enfatizando la competición por encima de todo lo demás o sólo pendientes de avanzar en el conocimiento de los movimientos de los kata del curriculum de la escuela como si estuviesen coleccionando premios.

Tipos de kata

La creación de un kata dependía de aspectos como lo social, político geográfico o cultural. Ciertas técnicas no han sido prácticas en un momento histórico determinado pero si en otro. Por ejemplo, para un guerrero del llamado Sengoku jidai (periodo de los Estados en guerra, 1467-1568) que posiblemente tendría que luchar con el yoroi (armadura japonesa) y en terreno irregular, no tendría mucho sentido aprender a lanzar patadas altas a la cara de un oponente. Es lógico por tanto que no se vean este tipo de técnicas en los curriculum de las escuelas originadas en ese periodo. Los cortes en shōmen (corte vertical descendente dirigidos al centro de la cabeza del oponente) tampoco hubieran sido muy prácticos en el campo de batalla debido al kabuto (casco japonés), o andar deslizando los pies sobre el suelo ya que sería bastante difícil (al contrario que en la mayoría de los dojos de Budō hoy día) por lo irregular del terreno en que se batían y el tipo de calzado que usaban.

En general, desde cierto punto de vista diría que podemos dividir los kata en cuatro tipos;

1) Aquellos kata basados en experiencia de combate real; estos son seguramente los más antiguos como los que componen Gokui (los secretos de una escuela), la revelaciones de los fundadores. Lo habitual es que hayan sido codificados en un pequeño número de kata (formas)

2)Los kata creados para explicar o profundizar en los anteriores; estos probablemente también fueron creados al comienzo de la historia del ryū, en tiempos cuando todavía el uso del arma enseñada por la escuela estaba en pleno apogeo.

3)Kata creados en tiempos de paz por individuos sin experiencia real en combates a muerte; Desde principios del siglo XVII, con la llegada de la llamada “Pax Tokugawa”, la necesidad de recurrir a la violencia decreció y por tanto también las oportunidades de verse involucrado en combates a muerte. En realidad, la mayoría de los ryūha (otra palabra para denominar “escuela”) fueron creados y florecieron durante este periodo de la historia japonesa.

4)Kata creados para explicar o profundizar en los kata del tercer tipo. Estas son sin lugar a duda las más recientes en cualquier escuela.

Imagino que la mayor parte de los ryū que han sobrevivido hasta hoy tienen kata de los cuatro tipos en su curriculum, debido a la evolución natural y capacidad de adaptación a los tiempos de estas entidades, pero creo que es importante para los practicantes de cada escuela el saber en qué periodo histórico fueron añadidos los diferentes kata.

Peligros del katageiko y la transmisión de los kata

Como cualquier cosa, el katageiko (la forma abreviada de “kata keiko”, entrenamiento en formas pre establecidas) tiene su lado negativo.

El primer y más común de los errores cuando nos concentramos en el entrenamiento de kata es la inevitable tendencia a mecanizar, especialmente a nivel de principiante, lo cual es hasta cierto punto normal y previsible, pero sorprendentemente no sólo ellos. El problema lo tenemos cuando los practicantes avanzados quedan estancados en este nivel y cuando practican no parecen tener en cuenta lo que el oponente hace, ellos se limitan a seguir su propia agenda. En realidad, esto es una clara muestra de que el practicante en cuestión no tiene la más mínima idea de que trata una lucha a muerte. Imagino que a algunos solo les preocupa convertirse en los “más chulos del cementerio”.

Debido a que los ryū son entidades vivas, de algún modo continúan evolucionando y adoptando cambios que ayudan a la supervivencia de la escuela. Pero algunos cambios pueden ser peligrosos. ¿Cuales? Obviamente aquellos que afectan a la esencia de la tradición, uno debe tener mucho cuidado aquí. A menudo cuando un instructor se enfrenta a un problema para el que no tiene respuesta suele salir del paso “inventándose” una (probablemente con la mejor de las intenciones). Y como todo es de alguna manera justificable, este proceso puede ser potencialmente muy peligroso ya que puede llevar a modificaciones arbitrarias y dañinas desde el punto de vista de la tradición. Lo más probable es que estas modificaciones sean perpetuadas por las sucesivas generaciones de alumnos que a su vez en su momento se convierten en profesores y transmisores de la escuela.

Entonces, ¿Deben ser los kata periódicamente revisados y eventualmente modificados, o deben ser mantenidos inmutables para siempre? Bueno, aquí creo que debemos tener en cuenta las palabras del sabio griego Heráclito quien alrededor del 500 a. C. decía: “Lo único que es constante es el cambio”. Lo que quiero decir es que los cambios van a ocurrir, lo queramos o no. Dicho esto, desde nuestro punto de vista (exponentes del koryū bujutsu), si alguien tiene algún derecho a hacer cambios de forma consciente en cualquier tradición, ese sería el sōke, un menkyō kaiden o alguien con ese nivel de legitimidad… Solo ellos ya que son los únicos que, al menos en teoría, tienen la experiencia y el conocimiento completo de la escuela.

Pero en mi opinión, incluso estos deben ser sumamente cautelosos. Es mi convencimiento que ciertos grupos de kata como por ejemplo Hidden gokui no deberían ser tocados ya que son la expresión directa de la experiencia de nuestros fundadores en combates reales. Probablemente lo mejor y lo más seguro es que el instructor coja cualquier kata, lo desmenuce, juegue con él, lo investigue etc. pero a la hora de transmitirlo debería volverlo a recomponer en su forma original de nuevo antes de dárselo a la siguiente persona.

Otro de los peligros lo encontramos en el otro lado del espectro. Es cuando, tal y como lo pone un buen amigo y también menkyō kaidensha (poseedor del certificado de menkyō kaiden), uno se convierte en “prisionero del kata”. A todos nos han dicho en algún momento que si tal o cual movimiento se tiene que hacer de una forma concreta, en un ángulo concreto, con unos pasos concretos etc. De alguna forma implicando que solo hay una forma correcta de hacer las cosas… Entonces el kata se convierte en algo rígido y estancado. Por supuesto esto esta bien y es necesario cuando uno está al nivel de principiante, pero a partir de cierto momento esto se puede convertir en un obstáculo para la progresión de uno en el arte. A menudo es una cuestión de donde poner el acento; por ejemplo, cuando “expertos” discuten sobre si el siguiente golpe se hace avanzando, o retrasando, en vez de enfocarse en cuál es el objetivo y luego ajustar los pasos para lograr llegar de la mejor forma posible. Es cuando uno se vuelve en “más papista que el Papa”. No hay que ser muy avispado para darse cuenta que esto esta íntimamente ligado al primero de los problemas que he mencionado anteriormente (la pura mecanización de los movimientos)

Es importante recordar que shinken shōbu (combate a muerte) nunca será como en los kata que practicamos así que uno siempre debe ser flexible. Es por esto que la sobre-ritualización y embellecimiento de los movimientos en kata (proceso denominado kahō) debería tener límites.

Otros peligros: Sobrevalorarse. Es fácil empezar a pensar que porque se mas katas o secuencias que mis compañeros tengo por tanto un nivel superior. Esto convierte a algunos individuos en meros “coleccionistas de katas” Hay un viejo proverbio en kyūjutsu (el arte de disparar con el arco japonés) que dice: “Cien manos, una mano; una mano, cien manos” Tal y como Saito Chōbō shihan, un respetado maestro de kyudō en la tradición Ogasawara explicaba el siglo pasado, “Una mano significa un par de dos flechas. Doscientos disparos realizados de cualquier forma son inferiores a tan solo dos disparos realizados con todo el cuidado”. Por tanto, no se trata de saber más secuencias sino de saberlas en profundidad.

La verdad es que a nivel de principiante todos pensamos que sabemos más de lo que en realidad sabemos. Pero por otro lado es un clásico de cualquier tiempo y lugar el pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor (o que los maestros de antiguo eran mejores).

1 Bugei/Bujutsu/Budō: literalmente Artes marciales/Técnicas marciales/Caminos marciales. Aunque algunos autores han establecido distinciones entre estos y los ven en términos de evolución, la verdad es que a pesar de la moda que impuso la palabra Budō en vez de Bujutsu a partir de la era Taishō (1912-1926) los maestros mayores tienden a usar ambos términos indistintamente.

2 Kōan: Acertijos del budismo zen. Preguntas y respuestas creadas por los maestros zen.

3 Keiko: Literalmente “Observar/estudiar lo antiguo”. Lo usamos para definir simplemente la “practica”.

4 Hiden, hiden gokui, gokui, okugi entre otros términos todos se refieren a los secretos últimos de una tradición.

5 Musha shugyōMusha significa “Guerrero” y shugyō “entrenamiento” o “práctica”. Al ser shugyō una palabra de origen budista puede ser asociada también con la práctica ascética. Desde este punto de vista musha shugyō puede ser traducido como “peregrinaje del guerrero”. Se asocia normalmente con la figura de un guerrero itinerante que mide sus habilidades luchando contra otros guerreros, pero también con la del guerrero que se embarca en ejercicios espirituales en templos budistas, santuarios shintōistas u otros lugares sagrados.

6 Satori/gongyū: Términos budistas para definir la “ilumiación” o una experiencia de “despertar espiritual”. Tienen connotaciones similares con la palabra “Musō” que describe un sueño o una revelación en la tradición shintōista.

7 Encarar situaciones extremas como enfrentarse a la muerte u otro peligro produce tres posibles reacciones; pelea, huida o parálisis.

Seminario sobre NIHONTO

Este sábado hemos podido participar en el seminario sobre “INTRODUCCIÓN AL NIHONTOLa Katana actual y los secretos del sable japonés” a cargo de Atlante Ferrero y organizado por Shoshinkan Dojo.

El seminario duró una jornada completa en la que pudimos aprender diversos aspectos históricos del sable japonés, sus partes, nomenclatura, forjado, etc.

PRIMERA PARTE

Introducción a la katana.

1. Breve introducción a la historia de la katana.
2. La katana, partes básicas.
3. Tipologías modernas y nomenclatura actual.
3.1. Katana
3.2. Nihonto
3.3. Shinken
3.4. Iaito
3.5. Modoki
4. Tipos de sables japoneses.
5. Materiales y su cuidado (orientado al iaito y katana deportivos)
6. Práctica de desmontaje, limpieza y mantenimiento: kit de cuidado y motivos del cuidado.

SEGUNDA  PARTE 

La katana en la actualidad.

1. Fundamentos de la forja actual.
2. Materiales, tipos de plegado/laminado y líneas de templado.
3. Tipologías y formas del sable.
4. Práctica/demostración de afilado.
4.1. Afilado industrial y desbaste con abrasivos mecánicos.
4.2. Afilado de mantenimiento con piedra seca.
4.3. Afilado con piedra de agua.

TERCERA PARTE 

Katana: la hoja y su vestimenta.

1. Toshin, la hoja de la katana.
2. Koshirae, la vestimenta de la hoja.
2.1. Koshirae, partes y usos.
2.2. Tsuba, formas y utilidades.
2.3. Fuchigashira, pomo y virola del sable.
2.4. Menuki, los ornamentos de la empuñadura.
2.5. Habaki, el collar de la hoja.
2.6. Seppas, los separadores.
2.7. Mekugis, pasadores de unión del sable.
2.8. Ho, la madera de la empuñadura.
2.9. Samegawa, piel de raya.
2.10. Tsuka ito y tsuka maki, el cordaje y sus trenzados.
2.11. La saya o vaina, protecciones y herrajes.

CUARTA PARTE 

Limpieza y mantenimiento de la Katana. Parte práctica.

La verdad es que salimos muy contentos de este seminario, tanto por el aprendizaje como por poder reunirnos con amigos interesados en las mismas materias que nosotros. Nos quedamos con ganas de profundizar todavía más en aspectos del forjado tradicional de Katanas y esperamos poder reunirnos en próximas ocasiones para aprender más de Atlante. Agradecer especialmente a Xavier de Shoshinkan por la invitación al evento.

Introducción a la caligrafía japonesa

Hemos pedido a nuestro amigo Fernando Gómez, que nos escriba un artículo para nuestro blog. Fernando es instructor de Aikido, Jojutsu y Shodo (6ºDan Tôkashoin Ginebra) en el Dojo Mushin de Valencia:

Escribo este artículo con el ánimo de esbozar unas pinceladas que sirvan como introducción al mundo de la caligrafía japonesa. A primera vista, la actividad en sí no parece muy compleja, se trata de escribir los elementos propios del idioma japonés con pincel y tinta china sobre papel de arroz. Esta aproximación, que es válida como visión general, falta a la verdad en muchos detalles. Como ejemplos sirvan que en muchas ocasiones se eligen utensilios diferentes al pincel, como un bolígrafo o cualquier cosa que permita retener la tinta el tiempo suficiente para ser extendida sobre el papel, que el famoso papel de arroz no tiene nada que ver con el cereal y se fabrica con las fibras extraídas de distintos arbustos japoneses, o que en ocasiones no se trabaja ni con tinta ni con papel y el objetivo es grabar en piedra o madera.

De las diferentes formas para referirse a esta práctica, quizás la más extendida sea la de shodô. No obstante, merece la pena aclarar que existen dos vertientes en la caligrafía que nos interesa distinguir, la técnica y la artística, y que poseen sus respectivos términos en japonés: shûji (shû – aprender y ji – letra) y shodô (sho – escribir y – camino). La diferencia radica en que lo primero sería cómo se aprende a escribir bien, es decir a tener buena letra, y lo segundo sería el hecho de intentar convertir la escritura en un vehículo de expresión, pasando a un segundo plano la corrección formal. Teniendo en cuenta que somos occidentales, mucho de lo que hacemos durante nuestras sesiones sería más bien shûji, y su propósito sería ir familiarizándose con elementos tan ajenos para nosotros como los que componen el idioma japonés.

Aprovecharemos que ha salido a colación la lengua nipona para aclarar que en ella se usan simultáneamente diferentes elementos y todos ellos son objeto de interés en shodô. Los dos más importantes serían los sinogramas o kanji, que son caracteres que dotan de significado a las frases, y los kana, que son alfabetos derivados de los primeros y que se destina a usos tan variados como la gramática (hiragana) o la incorporación de préstamos lingüísticos de idiomas extranjeros o la representación de onomatopeyas (katakana). Los sinogramas son sin duda los verdaderos protagonistas de la caligrafía oriental y ya la etimología delata su origen. La palabra kanji (kan – Región de China; ji – letra) se puede traducir por letras de la dinastía Han o letras chinas por extensión. Hay infinidad de kanji, considerándose de uso común algo más de dos mil de ellos. Presentan diferentes rasgos que los hacen atractivos, siendo el formal, es decir su composición y estructura, el que más interés despierta para el aficionado a la caligrafía. Otra faceta, de cariz más etimológico, relata la historia que hay detrás de la elección de un kanji para un determinado significado y es un aliciente añadido, ya que revela en parte la forma de pensar de personas que vivieron hace más de tres mil años. Aunque se podría decir mucho más sobre los kanji, considero cumplido el objetivo de presentarlos.

En lo concerniente al material necesario, se puede decir que es relativamente escaso y, una vez uno decide empezar, debería ir pensando en comprar un pincel (fude), una barra de tinta (sumi), una piedra donde prepararla (suzuri), algo de papel (washi), una tela absorbente (shitajiki) y un pisapapeles (bunchin). Los cuatro primeros son los objetos verdaderamente indispensables y son conocidos en su conjunto como “los cuatro tesoros de la caligrafía”. Cada uno de ellos tiene su propio universo y adentrarse en ellos es otro aspecto que suele resultar atractivo para los practicantes de shodô. Encontrar estos elementos no es muy difícil y prácticamente en cualquier tienda de arte podrás obtenerlos a un precio asequible. Su calidad suele ser aceptable para una persona que empieza, pero cuando uno lleva cierto tiempo y desea disponer de mejores herramientas, la cosa se complica en España. O bien se acude a alguna de las pocas tiendas que importan productos japoneses, o bien se hace necesario recurrir a internet y buscar algún establecimiento especializado que sirva a nuestro país. En resumen, si se suma el desembolso inicial, los gastos por la reposición del material que se va desgastando y lo que se abona por las clases, no se suele tratar de una actividad especialmente cara.

En lo referente a cómo se desarrolla una clase imagino que cada profesor tendrá su propia metodología y, por tanto, sólo puedo hablar de cómo aprendo y enseño. En nuestro grupo, el peso del aprendizaje recae en la labor individual que se realiza en casa y ésta se complementa con una sesión presencial mensual donde se corrige el trabajo hecho durante el mes, se resuelven dudas y se proponen las nuevas tareas para el mes siguiente. Durante este encuentro se intenta replicar lo que se debería hacer en cualquier sesión que se haga de manera individual y transcurre como sigue: preparación de la tinta y estudio de los modelos a trabajar, repaso de trazos básicos y finalmente el abordaje de los modelos seleccionados. A este respecto cabe aclarar que según la experiencia de cada practicante se le propone un trabajo específico que cubre el estudio desde el punto de vista caligráfico de los kana y kanji, éstos últimos en los diferentes estilos que existen. Sobre este particular sólo mencionaré que existen cinco estilos principales: el estilo regular (kaisho), el estilo semicursivo (gyôsho), el estilo cursivo (sôsho), el estilo de los escribanos (reisho) y el estilo más antiguo (tensho) que generalmente se usa en sellos de piedra o madera. Con ligeras variaciones, el orden en el que se han presentado es en el que se suele ir abordando su aprendizaje. Cada uno de ellos presenta sus propios retos para el estudiante de caligrafía, de modo que se podría afirmar que el shodô es algo a lo que difícilmente se le puede poner límites, ya que es un proceso en el que siempre habrá cosas a perfeccionar.

Cuando me preguntan el motivo de dedicar a este arte parte de mi tiempo libre, me resulta difícil dar una respuesta concisa, y esto se debe a que los retornos que se obtienen de su práctica no son acordes con lo que se les exige a las aficiones en la actualidad, esto es, satisfacción intensa e inmediata. Más bien al contrario, el shodô suele dar muchos quebraderos de cabeza y, a priori, no tiene nada de atractivo o sencillo intentar replicar unos caracteres extraños en un papel en blanco con unas herramientas obsoletas a las que no estamos acostumbrados. No obstante, con el tiempo, se va siendo testigo de los avances que se van produciendo y se empiezan a notar los resultados de convertir en hábito esta práctica. En general se reconoce que, con dedicación, mejora la postura corporal, aumenta la paciencia y la capacidad de concentración, se facilita la relajación y se obtiene un cierto estado de bienestar. Si además te gusta todo lo japonés, es otra forma de aproximarse a su mentalidad y cultura.

He decidido dejar para el final el significado de shodô, que se podría traducir por el camino de la escritura. Como muchas artes de origen japonés, incluye en su nombre el famoso (道), y desde mi punto de vista esto es crucial, ya que se trata de algo más que un pasatiempo y, aunque no es obligatorio, se puede abordar como un camino por el que pasear sin metas ni duración definida.

Imágenes cedidas por Dojomushin.es

Reflexiones de Shinto Muso Ryu Jodo

Hoy os traemos unos artículos que están publicados en la web oficial de la Federación Europea de Jodo a la que estamos afiliados y os dejamos los enlaces pertinentes.

Debido a las restricciones de formación actuales, nuestros profesores no han podido ofrecer seminarios durante casi un año. Estos tres ensayos, escritos por algunos de los Menkyo Kaiden, brindan información sobre la práctica de SMR Jodo y aspectos relacionados con la misma. Por favor, léalos detenidamente y si tiene alguna pregunta, los autores están disponibles para resolverla a través del correo electrónico.

«Per a qui cerca, el Karate-do és un camí»

Hoy os traemos la review de un libro de Karate que nos ha llegado a las manos y nos alegra especialmente por ser una edición en catalán (ya que normalmente este tipo de publicaciones acostumbran a estar en castellano).

Josep Casellas, 2021, Per a qui cerca, el Karate-do és un camí. Manual d’iniciació al Shotokan es un libro de 81 páginas de fácil lectura tanto para conocedores del Karate como para los más noveles, a quién va dirigido especialmente este manual.

El libro hace hincapié tanto en los aspectos más externos del arte marcial en si (deportivos y físicos) como en los aspectos internos (mentales y morales) no tan conocidos por los neófitos. Es interesante el enfoque comparativo entre el karate y la naturaleza que nos ofrece Josep para poder hacer más comprensibles algunos conceptos del Karate. A través de la historia de las artes marciales, des de su origen en India hasta Japón, nos narra la evolución de estas disciplinas y en concreto del Karate del estilo Shotokan.

Al ser un manual de iniciación, nos muestra los primeros pasos en este arte marcial, exponiendo los primeros cinco Katas (formas) del ryu, las posiciones básicas y como ejecutarlas correctamente, el significado de la nomenclatura japonesa, etc. No esperéis encontrar explicaciones concretas de cada uno de los movimientos del Kata, ni el bunkai (aplicaciones de las técnicas con adversario) ya que este no es el propósito de este libro. A mi entender, este manual es una pequeña guía para los más principiantes a modo de recordatorio de lo más básico que se necesita recordar a la hora de la práctica del Karate Shotokan para hacer una consulta en caso de alguna duda.

La originalidad de la parte final del libro es sorprendente. En esta parte entendemos lo que Casellas nos decía al principio del libro sobre la naturaleza, realizando un símil muy acertado entre las artes marciales y un árbol. Nos gusta especialmente, por su originalidad, el «Kata del Árbol», como un ejercicio para los karatekas para interactuar con la naturaleza.

Recomendamos este manual de iniciación a todas aquellas personas que van a iniciarse o ya han empezado en el karate y que no quieren simplemente otro libro de «karate» con mil dibujos y fotos. Un pequeño libro que te puede hacer pensar un poco más allá del arte marcial en sí.

Si quieres una copia de este manual, puedes contactar con Josep Casellas al 685546549 o a josep@boscdeterapies.com

7 pliegues 7 virtudes

La hakama (袴) es un pantalón largo con pliegues (cinco por delante y dos por detrás) cuya función principal era proteger las piernas, por lo que originalmente se confeccionaba con telas gruesas y con algún diseño patrón.

Posteriormente se convirtió en un símbolo de estatus o posición, algo que permitía distinguir rápidamente a un samurái, y evolucionó hacia una confección de tela más fina y de color liso oscuro (negro, azul índigo, gris).

Partes de la Hakama

  • Koshiita: es el refuerzo posterior para la espalda, panel de madera delgada o plástico, firme pero flexible.
  • Hakama-dome o Hera: Una pequeña pieza en forma de espátula o cuchara, hecha ya sea de hueso, madera o plástico, que cuelga con una costura debajo de la koshiita para colocarse por debajo del obi.
  • Himo: son las cintas o cinturones:
    • Mae-himo, las cintas largas frontales (mae).
    • Ushiro-himo: cintas cortas posteriores (ushiro).
  • Hida: los siete pliegues o dobleces

Un significado para cada pliegue

Como ya hemos comentado, cada hida es una doblez en el pantalón, pero lo que no hemos dicho es que la hakama tiene siete pliegues, cinco adelante, y dos atrás, los cuales tiene distintas interpretaciones simbólicas:

TRADICIÓN ZEN: Los Cinco Elementos llamados 五大 (Go Dai / Los Cinco Grandes), más la dualidad Yin y Yang

  • Tierra
  • Agua
  • Fuego
  • Viento
  • Vacío
  • Yin
  • Yang

TRADICIÓN BUDO: Las siete virtudes

  1. Yuki: Coraje, valor.
  2. Jin: Benevolencia, generosidad.
  3. Gi: Justicia, integridad, rectitud.
  4. Rei: Etiqueta, cortesía.
  5. Makoto / Shin: Sinceridad, honestidad y realidad.
  6. Chu / Chugi: Lealtad, fidelidad, devoción.
  7. Meiyo: Honor, dignidad y prestigio.

Muso Gonnosuke

SHINTO MUSO RYU JOJUTSU fué fundado hace unos 400 años, sobre el 1605 por un guerrero llamado Muso Gonosuke Katsukichi. Este primero entrenó en el arte del manejo de la katana, en el estilo Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu fundado por Iizasa Choisai Ieano (1387-1488), en el cual recibió el rango de Menkyo , licencia para enseñar y se convirtió en Shihan de la séptima generación del estilo. También le fueron enseñados los secretos de Ichi no tachi del estilo Kashima Shin Ryu.

Según la tradición, Muso Gonosuke viajó a Edo (actual Tokio) a principios del periodo Keicho (1596—1614). Allí participó en duelos contra muchos espadachines famosos sin conocer nunca la derrota, hasta el día que peleó contra Miyamoto Musashi, uno de los personajes más conocido de la historia japonesa. Se piensa que Musashi empleó el movimiento  conocido como Jujidome, técnica secreta del estilo Niten Ichi Ryu que creó el mismo y que consiste en neutralizar el arma del contrario con un bloqueo en X, a modo de tijera, usando dos espadas (katana larga y corta, esta última conocida como kodachi).

Como consecuencia de esta derrota Gonosuke continuó viajando por todo el país estudiando diferentes estilos de artes marciales con la idea de convertirse en lo bastante hábil como para vencer a Musashi.

Al cabo de unos años llegó a una ciudad llamada Dazaifu, en la provincia de Chikuzen, prefectura de Fukuoka en la isla de Kyushu. Allí se confinó durante 37 dias en el santuario Kamado, sobre el monte Hooman donde se dedicó a meditar y a hacer ejercicios espirituales hasta que una noche tuvo un sueño en el que un mensajero divino con el aspecto  de un niño se le apareció y le dijo: “Usando un palo redondo, encuentra el suiguetsu” (maruki o motte, suiguetsu o shire) (1)

Gonosuke entonces diseñó un nuevo arma. Un simple palo de una longitud que superaba en unos 30 cm la de las katanas corrientes de la época, esto es 128cm (4 shaku, 2 sun, 1 bu, en el sistema de medidas japonés) y su diametro de 2,6cm (8 bu). Se llama Jo.

(Hay que decir que probablemente originalmente esta longitud no era algo decidido y dependía de la estatura del guerrero que lo usaba, viniendo a medir como la distancia entre las manos de éste con los brazos extendidos hacia los lados en un ángulo de 45º con respecto al tronco)

Gonosuke desarrolló un nuevo sistema basado en su conocimiento y experiencia con otras armas: Incorporó las acometidas del Yari (lanza), los barridos de la Naginata (como una lanza pero con una espada en su extremo) y los golpes del Bo (bastón largo) y la katana. Así nació el Jo-jutsu.

La tradición cuenta que Gonosuke volvió entonces para enfrentarse de nuevo con Miyamoto Musashi. Existen diversas versiones sobre el resultado de este segundo encuentro. Algunas fuentes dicen que empataron y otras que Muso Gonosuke salió victorioso y se dice que esta fue la única derrota que sufrió el legendario Musashi. (La única referencia antigua escrita, al margen de la tradición, es un documento en el santuario Tsukuba, en la provincia de Ibaraki)

En cualquier caso parece que la creciente reputación de Gonosuke atrajo la atención del clan Kuroda, en Fukuoka  que le contrató como instructor de Jojutsu para sus soldados (samurai)

En el curso de su vida Gonosuke dió licencia para enseñar (Menkyo Kaiden) a más de diez de esos guerreros. Estos y sus sucesores continuaron con la tradición dentro del territorio del clan Kuroda, que mantuvo celosamente el arte como exclusivo del clan.

1.      Suiguetsu puede querer decir varias cosas: Por un lado significa plexo solar y por otro se refiere a un estado mental imperturbable. Otra traducción es “intervalo” o distancia.

¿Qué es un Kata?

Muchas veces escuchamos la palabra Kata en artes marciales japoneses, pero no todo el mundo sabe exactamente lo que es. A veces los nombres de estos Katas simplemente son números, escenas bucólicas, grandes acontecimientos, movimientos de la naturaleza, nombres de personajes históricos, etc.

LA FORMA

Kata 型 o 形 o ‘forma’ es una palabra japonesa que describe lo que en un inicio se consideró una serie, forma o secuencia de movimientos establecidos que se pueden practicar tanto en solitario como en parejas. Se practica kata en escuelas tradicionales de arte japonés, como por ejemplo en kabuki o ‘formas teatrales’ y en escuelas de ceremonia del té o chadō, pero se asocian comúnmente a las artes marciales. Los kata se usan en la mayoría de las artes marciales de Japón y Okinawa, tales como: Aikido, iaidō, Jojutsu, Judo, kobudō, kendo y Karate. Otras artes marciales previas a las japonesas como el taichí chino, y en más modernas derivadas de las disciplinas japonesas, como el taekwondo tienen el mismo tipo de entrenamiento, pero para describirlo usan palabras en sus idiomas chino y coreano respectivamente.

Así de variada es la práctica de los kata. Son usados en la práctica diaria, en competiciones y en demostraciones públicas, pero en todas estas instancias se busca constantemente la perfección en la ejecución. Es clave al realizar un kata poner énfasis en la corrección en el equilibrio, en la respiración, en la coordinación del tiempo y la distancia, en la aplicación precisa de la tensión muscular (kime) y en conservar la conciencia de lo que rodea al practicante; al inicio, durante y al final de cada técnica (zanshin) para asemejarlo a un combate real. El practicante debe concentrarse para visualizar los ataques del oponente y para que sus respuestas a estos ataques se realicen como si efectivamente el combate fuera real.

KATAS DE KARATE

Los nombres de varias de los kata pueden estar igualmente asociados al número de movimientos, como «nijushiho» (literalmente,24 pasos), al nombre del maestro que los creó, como «Matsumura no Bassai» (bassai de Matsumura), a la sensación de movimiento que puede transmitir el kata, como «enpi» (el vuelo de la golondrina), o a la estructura metodológica a seguir como Pinan/Heian 1-5 o shodan, nidan, sandan, yondan, godan. Asimismo algunos de los nombres muchas veces están asociados también en un sentido espiritual a aspectos del Budismo esotérico o mikkyo, del Budismo zen, o del Taoísmo.

<<Los nombres de los katas no son únicamente meros identificadores, nos dan a conocer su historia y características. Estudiando sus nombres conocemos mejor la esencia y el significado de los katas. El Maestro Gichin Funakoshi (1868-1957) al llegar a Japón desde Okinawa transmitió 15 katas fundamentales: 5 Heian, 3 Tekki, Kanku Dai, Bassai Dai, Enpi, Jion, Jitte, Hangetsu y Gankaku. En años posteriores otros katas serían añadidos al sistema
Shotokan.>> (Los nombres de los Katas Shotokan. Víctor López Bondía. 2006)

KATAS DE KARATE SHOTOKAN
NOMBRESIGNIFICADO
Taikyoku大極“La Gran Conclusión”
Heian平安“Paz y Tranquilidad”
Tekki鉄騎“Jinete de Hierro”
Bassai抜塞“Penetrar la Fortaleza”
Kanku観空“Mirada al Cielo”
Jion慈恩“Piedad [y] Bondad”
Jiin慈蔭“Piedad [y] Sombra”
Jitte十手“Diez Manos”
Enpi燕飛“El Vuelo de la Golondrina”
Hangetsu半月“Media Luna”
Gankaku岩鶴“La Grulla sobre la Roca”
Wankan王冠“Corona de Rey”
Chinte珍手“Mano/s Rara/s“
Meikyo明鏡“Espejo Brillante”
Nijushiho二十四歩“24 Pasos”
Gojushiho五十四歩“54 Pasos”
Unsu雲手“Mano/s de Nube/s”
Sochin壮鎮“Robusto [y] Tranquilo”